Abordaje transvaginal/h1>

La técnica prevé recurrir a la anestesia epidural o a la infiltración con anestésico local y adrenalina del Retzius y del espacio periuretral, respectivamente por vía cutánea suprapúbica y por vía transvaginal. Se efectúan dos incisiones cutáneas trasversales de 1 cm de longitud, correspondiendo al borde superior del pubis, dispuestas simétricamente respecto a la línea media del cuerpo y alejadas entre sí 5 cm.

Colocando una sonda vesical de Foley de 16 Ch en vejiga, se efectúa una incisión sagital de 1,5 cm de longitud en la línea media de la pared vaginal anterior (suburetral), a unos 0,5 cm del meato uretral externo. La incisión no debe alcanzar el cuello vesical, para evitar trastornos miccionales postoperatorios. Así, se realiza una delicada disección biselada con tijeras, ampliada en 0,5-1,0 cm desde cada lado de la uretra, para permitir situar la punta de las agujas en una posición de partida correcta.

Si introducen las suturas pre-montadas de la prótesis en el ojo de la aguja transvaginal Herniamesh, que se introduce a los lados de la parte media de la uretra y se empuja, perforando el diafragma urogenital por detrás de la sínfisis púbica, manteniendo un íntimo contacto con ésta. Desde ahí, atravesada la vaina de los músculos rectos del abdomen, se hace aflorar la aguja a la superficie de la pared abdominal a través de la incisión cutánea previamente descrita y, una vez aferradas las suturas, se hace avanzar la aguja en el mismo trayecto de retorno. Desde la otra parte deben realizarse los mismos pasos quirúrgicos.

Los pasos apenas descritos se efectúan con la vejiga vacía y la inserción de cada aguja debe realizarse acompañada de la deflexión simultánea del cuello vesical del lado opuesto, utilizando la sonda de Foley montada con una guía rígida adecuada. La cistoscopia después de pasar cada aguja permitirá excluir lesiones accidentales de la vejiga.

Una vez colocada la prótesis de sostén de la uretra media, se retiran las vainas de protección plásticas, teniendo cuidado de poner un instrumento no cortante cerrado tras la parte central, reabsorbible o no, con el fin de mantener una distancia adecuada respecto a la uretra y de evitar la hipercorrección, es decir, la retención urinaria./p>

Después, ambos extremos de la prótesis se colocan bajo el plano cutáneo, se sutura la pared vaginal y las dos incisiones suprapúbicas.

Al finalizar la operación, se retira la sonda vesical.

Cada paciente debe recibir una profilaxis antibiótica y antitrombótica.

El alta de la unidad hospitalaria se puede realizar transcurridas 24 horas.


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