Abordaje posterior transglúteo

Se practica una incisión vaginal central en todo el espesor de la vagina, incluyendo el epitelio vaginal y la fascia subyacente, en la pared de la vagina. Con ayuda de unas tijeras, se crea un espacio perpendicular respecto a la incisión intermedia, avanzando lateralmente en el espacio pararrectal, a lo largo de los músculos elevadores, hasta visualizar la espina isquiática. Se repite la disección en el lado opuesto.

Se determina el punto de inserción de la aguja situada lateralmente a 3 cm e inferiormente a 3 cm respecto al borde anal, practicando dos incisiones cutáneas de 5 mm de longitud. Se introduce la aguja Herniamesh transglúteamente en una de las incisiones cutáneas, a través de la fosa isquiorrectal, empuñando paralelamente el mango respecto al eje horizontal.

Con un dedo en vagina se guía la punta de la aguja a través de la fosa pararrectal que se localiza entre la espina isquiática y la sacral, bajo el ligamento sacroespinoso. Se hace pasar la punta de la aguja a través del músculo iliococcígeo, pasando desde la fosa isquiorrectal a la pararrectal. De este modo, se hace salir la aguja a través de la incisión vaginal previamente realizada, se introducen las suturas premontadas en la banda T-Sling PP o en la prótesis Pelvimesh posterior, se crea un nudo de auto-bloqueo y, retrayendo la aguja, se posiciona la malla.

Se repite el mismo procedimiento desde el lado opuesto. Después, se debe realizar una exploración rectal para excluir eventuales perforaciones del recto. Se fija la prótesis con algunos puntos de sutura, se extiende y se cortan los excedentes a nivel cutáneo, se sutura la piel y por último la incisión vaginal.


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